Saltar las barreras

Por Sonica Raileanu

Yo he estudiado muchos años y tengo mucha experiencia, como para ponerme a cambiar a estas alturas de mi vida.

¿Has escuchado una vez esta frase?

 Seguro que sí. Yo la he escuchado más de mil veces, por  te voy a explicar por qué el cambio no solo lo asumo con facilidad, sino que además lo asumo como necesario.

 Pero, ¿qué significa para mí el cambio?

La vida para mi es emoción ¿Emoción? ¿Lo puedo llamar así? Pues eso EMOCIÓN.

¿Por qué? ¿Porque es complicado cambiar? ¿Exige mucho sacrificio? ¿Es difícil entender qué es lo que hay que cambiar?

Nada de todo eso, os lo cuento de forma muy breve.

Cuando oigo las siguientes frases:

“Sí, sí, la teoría es muy fácil, pero pasar a la práctica…”

“Eso ya lo sé, pero no es el momento de hacerlo”

“Eso no es tan fácil de aplicar”

“En este sector esto no es posible”

“Con este equipo esto es inviable”

Cualquiera de estas frases indica que estoy delante de un RESISTENTE AL CAMBIO.

Si pensáis sólo un poco, seguro que identificáis alguien a vuestro alrededor al que se le ajustaría cualquiera de esas frases, cuando no todas.

Saltar esa barrera es lo difícil, es una barrera que solamente está en su mente y a la que solamente él, o ella,  puede poner solución. Le llamamos auto-chantaje y es lo que le impide iniciar el proceso de cambio.

¿Y sabéis lo más curioso?

Pues lo más curioso es que casi siempre viene acompañado de carencias que el protagonista no quiere reconocer, carencias de liderazgo, de conocimientos no precisamente técnicos, de comunicación, de motivación, de estrategias, de planificación, de gestión del tiempo….. Reconocer que hay áreas que no dominas es un ejercicio de humildad y de inteligencia y estas dos cualidades no abundan precisamente en el ser humano y para un RESISTENTE AL CAMBIO es más fácil y más placentero para el ego justificarse con cualquiera de las frases citadas más arriba.

Por eso cuando al final de un proceso de coaching, las personas me agradecen que les haya ayudado a cambiar, siempre les digo que no tienen que agradecerme nada, que son ellos quienes han decidido cambiar. Sin esa decisión el coach poco puede hacer que no sea mostrarle herramientas y procedimientos que le hagan reflexionar y poco más. La decisión final es suya. Para mí es muy gratificante ser testigo directo de ese cambio y observar como con un poco de esfuerzo y reflexión esa decisión que tú has tomado se pone en marcha y empieza a generar resultados diferentes.

Por eso cuando alguien me hace la siguiente observación: “entre un 12 y un 15% que deciden no cambiar es mucho ¿no?” yo siempre le contesto: “es mucho más el 90% que decide que sí, ¿vale la pena intentarlo?”

¿En qué parte estás tú? La Escuela de Liderazgo Mente Maestras está diseñada para ponerte en marcha y mantenerte en acción, puesto que únicamente la acción (y no simplemente las ideas) es lo que provoca resultados.

La dinámica consiste en dos sesiones,  de entre tres y cuatro horas al mes en las que irás adquiriendo contigo mismo los compromisos de acción que te llevarán etapa por etapa hacia tus metas,  y estoy segura que en un año, estudiando juntos,  vas a saltar estas barreras.

Me gusta poner en práctica la famosa frase de Charles Darwin:

Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio. CHARLES DARWIN

 

Y aplicarla desde un enfoque divertido y ameno.

El cambio no tiene porqué ser aburrido.

Divertirse en el camino si es posible.

Con gratitud,

Sonica Raileanu